Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2010

Semblanza de D. Carlos Moya Valgañón
por por Ramón Ramos Torre

Carlos Moya Valgañón

La figura intelectual de Carlos Moya desborda toda posible clasificación académica y su consiguiente ubicación en los cotos cerrados de las especialidades. Persona de insaciable curiosidad intelectual y de cultura enciclopédica, sus trabajos sociológicos siempre han tendido a situarse en la encrucijada en la que se dan cita las mejores tradiciones modernas de las ciencias sociales y las humanidades. Su sociología ha estado siempre abierta al diálogo inter-disciplinar y al cuestionamiento de las estériles fronteras académicas, atenta, por lo tanto, a incorporar los nuevos puntos de vista que provienen de la filosofía, la historia, la psicología, la antropología, la ciencia política -o incluso de la línea intelectual más lejana de las ciencias duras. Producto de la matriz heterodoxa e híbrida de su pensamiento y de su brillante originalidad, sus aproximaciones a los temas empíricos o teórico-analíticos consiguen siempre sorprender por lo novedoso del punto de vista desde el que observa y analiza, su capacidad para reconocer en los mínimos pliegues de la experiencia realidades emergentes apenas pensadas y su negativa a demorarse en lo ya trillado y estéril.

Su centro de interés y atención ha sido siempre la gran tradición del pensamiento social. Una tradición que ha analizado partiendo de su arranque en Hobbes, el primer y principal pensador del orden socio-político de la modernidad, y que, pasando por las refundaciones que Saint-Simon y su discípulo Comte realizan en el primer tercio del XIX, llega a su plena institucionalización en Alemania y Francia en los tiempos de Max Weber y Emile Durkheim, para eclosionar en la universidad americana de después de la Segunda Guerra Mundial, dominada por la lucha entre el estructural-funcionalismo de Parsons y la sociología comprometida y alternativa de Charles Wright Mills. Es esta matriz, que se despliega a lo largo de varios siglos de modernidad, la que ha constituido el objeto central de sus reflexiones, investigaciones y escritos. Moya ha mostrado de forma brillante cómo se despliega y va ganando en complejidad, cómo se constituye en la columna vertebral del pensamiento moderno, cómo nos piensa y qué podemos hacer para renovar los mensajes que nos ha ido proporcionando a lo largo del tiempo. Sus estudios sobre Hobbes, Saint-Simon, Durkheim o Weber muestran su estratégico papel en la historia de la modernidad y su terca actualidad, como pensadores que nos siguen ayudando a pensar el mundo en que vivimos. Son trabajos plenamente reconocidos como estudios de referencia por parte de nuestra comunidad académica.

Con todo, Carlos Moya no se ha limitado a brillar en el espacio de la reflexión teórica. Siempre se ha destacado como un observador inteligente y sutil de la actualidad. Sus análisis sobre la deriva de la sociedad mundializada contemporánea están llenos de propuestas originales en diálogo con los diagnósticos más al uso de la sociología contemporánea. Por otro lado, y siguiendo en esto las líneas propias de la sociología clásica, sus trabajos sobre el mundo social han ido más allá de lo puramente actual o contemporáneo, abriéndose a indagaciones históricas de altos vuelos en los que sociología e historia se conjugan como disciplinas inseparables.

Persona sociable, abierta a todos y dispuesta siempre a alentar las investigaciones de los muchos que, con formaciones e intereses intelectuales muy dispares, se le han acercado a lo largo de décadas, Carlos Moya es reconocido por todos como un intelectual comprometido con la época que le ha tocado vivir, un sabio y un maestro, de quien la comunidad académica valora su papel crucial en la institucionalización de la sociología en España y, en especial, sus aportaciones innovadores y originales en el campo de la teoría sociológica y la filosofía socio-política.

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