Emilio Lamo de Espinosa

Biografía

  • Doctor en Derecho por la Universidad Complutense, doctor en Sociología por la Universidad de California-UCSB (1979) donde amplió estudios a comienzos de los años 70, y ha sido Visiting Professor. Desde 1982 es Catedrático de Sociología en la Universidad Complutense.
  • Estuvo al cargo de la reforma de la Universidad española durante el primer gobierno socialista de Felipe González (1982-1987), tarea por la que se le concedió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y el grado de Officier de l’Ordre des Palmes Academiques por servicios a la cultura francesa.
  • Durante casi diez años (1992-2002) fue director del Instituto Universitario Ortega y Gasset, el mayor centro de postgrado en ciencias sociales de España. De 2002 al 2005 se encargó, como Director, de la fundación del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, primer think tank español en estudios internacionales. Entre el 2007 y el 2010 fue Presidente de la Federación Española de Sociología, de la que es Miembro de Honor.
  • Es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Premio Otto de Habsburgo 2014, Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y de la Academia Europea de Ciencias y Artes, colaborador habitual en la prensa y patrono o asesor de numerosas fundaciones: Fundación Consejo España-Estados Unidos (de la que es actualmente vice presidente), Fundación Real Instituto Elcano, Fundación Ortega y Gasset-Marañón, Fundación Carolina, Fundación Transición Política Española, Fundación Fernando Pombo, Fundación Príncipe de Girona y Fundación Botín. También es miembro del consejo editorial de la Revista Internacional de Transparencia e Integridad.
  • Publicaciones destacadas: tiene publicados veintidós libros, más de un centenar de monografías científicas, y casi 400 artículos de prensa o divulgación, y reconocidos seis sexenios investigadores. Sus primeras publicaciones tuvieron que ver con la recuperación de la historia intelectual heterodoxa de España (Política y Filosofía en Julián Besteiro, 1973) y la crítica del marxismo (Teoría de la reificación. De Marx a la Escuela de Frankfurt, 1981), antes de escribir sobre sociología del derecho y desviación social (Delitos sin víctimas, 1989) y, sobre todo, de sociología del conocimiento y de la ciencia (La sociedad reflexiva, 1990; La sociología del conocimiento y de la ciencia, 1994), su principal campo de investigación. Tiene el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos por su obra Sociedades de cultura y sociedades de ciencia (1996). Más recientemente ha abordado el estudio de la emergente sociedad transnacional y su gobernanza (Bajo puertas de fuego. El nuevo desorden internacional, 2004; eds. Europa después de Europa, 2010). Es además autor, con Salvador Giner y Cristóbal Torres, del Diccionario de Sociología más utilizado en castellano (Alianza Editorial, 2ª edición, 2007). Ha dirigido catorce tesis doctorales, y cuatro de ellas recibieron el Premio Extraordinario de Doctorado.
Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2016

El profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Emilio Lamo de Espinosa es doctor en Derecho con premio extraordinario en 1973 por la Complutense, y doctor en Sociología por la Universidad de California en Santa Bárbara -donde amplió estudios y de la que ha sido Visiting Professor-. En 1982 alcanzó la cátedra de sociología en la propia Complutense en la que se ha jubilado al finalizar el pasado curso, manteniendo en la actualidad la condición de miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y la de profesor emérito. Entre medias, en 2012, fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca.

En los cuarenta y tres años que conforman este periodo de actividad el profesor Lamo de Espinosa ha publicado veintidós libros y más de un centenar de monografías científicas en forma de artículos, capítulos de libros o reseñas. Sus primeras publicaciones tuvieron que ver, todavía durante el franquismo, con la recuperación de nuestra historia intelectual centrada en la figura y obra de Julián Besteiro y del socialismo democrático. También con la crítica constructiva del marxismo al que incorporó, en su libro La teoría de la reificación. De Marx a la Escuela de Frankfurt, los argumentos del pragmatismo americano desarrollados en el Interaccionismo Simbólico de George Herbert Mead, una escuela de pensamiento y un autor por entonces casi desconocidos entre nosotros. Igualmente ha cultivado la sociología del derecho y de la desviación social con su texto Delitos sin víctimas. Orden social y ambivalencia moral, en el que abrió el debate sobre los delitos contra la moral desde una posición radicalmente liberal.

Ha sido en la sociología del conocimiento y de la ciencia donde la perspicacia y agudeza analítica de sus trabajos han alcanzado la más alta contribución al progreso de la conciencia sociológica. Así ha ocurrido, en primer lugar, al identificar y ponderar el tema de la reflexividad social en su obra La sociedad reflexiva, antes incluso que lo hicieran profesores foráneos tan distinguidos como Anthony Giddens o Ulrich Beck; en segundo lugar, al desarrollar su idea de la sociedad del conocimiento en la monografía Sociedades de cultura y sociedades de ciencia, Premio Internacional de Ensayo Jovellanos; y, finalmente, al trazar un mapa histórico y conceptual de esta disciplina en el volumen Sociología del conocimiento y de la ciencia, escrito en colaboración con el profesor José María González García y Cristóbal Torres Albero. Este nivel de continuada excelencia de su producción se prolonga en la más general teoría sociológica, materializada en hitos como las dos ediciones del Diccionario de Sociología, editado junto a los profesores Salvador Giner y Cristóbal Torres, o en el liderazgo del grupo de teoría sociológica de la Federación Española de Sociología. De esta federación, que formaliza la asociación científica de la sociología en nuestro país, fue su presidente entre 2007 y 2010.

También puede destacarse su dedicación al estudio tanto de los problemas de España y Europa como a la emergencia de la sociedad transnacional y su gobernanza, materializada -como autor y editor- en libros como “Entre dos siglos. Reflexiones sobre la democracia española”, “Bajo puertas de fuego. El nuevo desorden internacional” o el más reciente “Europa después de Europa”. No cabe extrañarse de esta última orientación de su trabajo intelectual en tanto que el profesor Emilio Lamo de Espinosa no solo ha mantenido una sobresaliente actividad académico-científica, sino que también ha mostrado una sólida y constante orientación hacia la política y la gestión en distintos cargos, instituciones y empresas. En esta dedicación sobresale su papel en la elaboración y desarrollo de la Ley de Reforma Universitaria de 1983, -que hizo posible la modernización de la universidad española-; así como su liderazgo en la puesta en marcha y gestión del Consejo de Universidades, del Pabellón de España de la EXPO 92, del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y, más recientemente, del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, sin duda el think tank español más prolífico y conocido.

A todo lo anterior hay que añadir su destacada contribución al debate público con más de 300 columnas escritas en los principales periódicos españoles. Tampoco es de extrañar esta intensa actividad del profesor Lamo de Espinosa hacia el mundo de la opinión publicada. En efecto, lejos de entender que la sociología se reduce a una buena explicación dirigida a la torre de marfil en la que en demasía vivimos los científicos, la concibe como una forma de acercar sus resultados a un público culto que ya es muy numeroso. Haciendo nuestro su planteamiento, puede sostenerse que los sociólogos no solo debemos escribir para nuestros colegas sino también para audiencias que son cada vez más masivas y más cultas, y que en alguna medida lo son por conocer nuestros hallazgos e ideas. En buena lógica reflexivista, el profesor Emilio Lamo de Espinosa diría que los sociólogos describimos la realidad social pero, sobre todo, somos el instrumento del que se vale esa realidad para autoconocerse.

Estas líneas, que permiten la gozosa oportunidad de glosar el trabajo y la trayectoria académica y profesional del profesor Lamo de Espinosa, ponen de manifiesto que no es necesario que opere el conocido Efecto Mateo para que su nombre y su obra se hayan convertido ya en piedra miliar del camino que los científicos de la comunidad española de ciencias sociales recorremos en nuestro cotidiano intento de contribuir al progreso del conocimiento de la realidad social. Por todo ello, y en nombre de todos los colegas, discípulos y amigos, muchas gracias querido Emilio.

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